Era la imagen de un gran ogro con los dientes salidos y cabello naranja que llevaba puesto un delantal de cuero muy sucio y en su mano un gran martillo de herrero, su mirada no reflejaba ninguna maldad y esto le dio confianza al mago para pedirle posada.
-“¿quienes sois ustedes?- pregunto el herrero
-“soy el mago del bosque y ella es mi compañera de viaje, le ruego nos de posada y le contaré todo lo que hemos pasado en este trayecto hacia la flor de plata”
El ogro amablemente dejó pasar a los dos cansados viajeros, les dio un espacio en su muy fría bodega donde guarda todos los trabajos de herrería que ha hecho.
-“le agradezco su gentileza, su bondad y franqueza, le deseo que su vida tenga mucha riqueza” – dijo la hermosa hadita mientras se quedaba dormida en el suelo de aquella bodega.
El ogro se sentó en una silla de metal forjado al frente del cansado mago y le preguntó sobre lo que acontecía en su viaje hacia la tercera montaña nevada.
El mago explicó con lujo de detalles su trayecto hacia ese lugar y los motivos que lo llevaban a ayudar al Hada del bosque.
-“¿dijisteis un cofre con una cerradura en forma de trébol?- pregunto el ogro
-“así es mi muy generoso amigo, un trébol”-respondió el mago
El ogro se dirigió a una caja de madera que había cerca de la chimenea, de ella sacó un pequeño saco de terciopelo azul y de el sacó una llave con forma de trébol que calza perfectamente en aquel cofre escondido en la gran piedra en medio del bosque de robles.
El asombro del mago fue tal que a pesar del cansancio que sentía, de un brinco se levantó del suelo, tomo la llave entre sus manos y miro al el ogro Kronus con asombro.
El ogro comenzó a explicar:
-“el cofre que encontrasteis fue obra mía, la antigua maestra del hada del bosque atrapó a Maleus en esa pequeña prisión hace 100 años, ese cofre es lo único que puede detener a Maleus de su ruin plan, soy el único que poseo la llave que abre dicho cofre”
-“pero, ¿Cómo fue posible que Maleus escapara de ese cofre?-pregunto el mago-“¿acaso tu lo liberaste? –añadió
-“Yo día mi palabra de honor a la hermosa Hada del bosque que existía en aquel tiempo, nunca dejaría escapar a un ser tan malvado como ese” dijo muy orgulloso de sí mismo, -“ese cofre fue escondido en una cueva de estas montañas, algún curioso la tuvo que haber encontrado y de alguna forma logro abrirlo”
-“para atrapar a Maleus hay que hacer que entre en el cofre entonces” analizó el mago
Después de una gran plática los decidieron dormir para seguir con el viaje que aun seria algo largo.
-“despierta despierta, ya amaneció, hay que seguir con el viaje antes que se ponga el sol y salvar a mi maestra que es lo que mas deseo yo”-le cantó la bella hadita al oído al viejo mago para que despertara.
-“si ya voy a levantarme, no tengas prisa, un viejo mago no puede hacer todo rápido” le dijo el mago aun dormido a la pequeña niña hada.
Ambos caminaron hacia el interior de la casa que esparcía un olor delicioso, el ogro preparaba el desayuno, panecillos de frutillas y un vaso de leche fresca.
-“vamos acercaos a la mesa, comed que el camino será cansado para vosotros”-dijo el ogro amablemente.
Los dos comieron y quedaron satisfechos y con la fuerza necesaria para seguir el viaje, después de despedirse del ogro y llevar algunas provisiones emprendieron su camino hacia la tercera montaña nevada, en la cual está el fin de su trayecto, encontrar la flor de plata.
Cuando llevaban unas dos horas de camino, un gran cuervo de mal aspecto ataco al mago, haciendo que este cayera estrepitosamente al suelo, el mago se levantó lo más rápido que pudo, le dijo a la hadita:
-“vamos hay que seguir lo más rápido que podamos, los secuaces de Maleus están por todas partes”
El cuervo sobrevoló la zona en que los dos viajeros caminaban, luego siguió volando hacia el horizonte.
Así siguieron a toda prisa por más de tres horas hasta el las piernas del mago no dieron más y cayeron sobre la fría nieve, él temblaba del cansancio y frio y la tierna hadita se quedó a su lado.
-“levantaos del suelo, no te quedes ahí, que en este lugar hay muchos peligros y nos pueden descubrir”, le dijo la hadita al cansado viejo.
De pronto una gran sombra los cubrió, la hadita dio un pequeño grito y cambió su tamaño para meterse en los bolsillos de la capa del mago.
-“¿quién eres tu? “preguntó el mago con asombro.
continuara....
By KimFruFe
