sábado, 26 de diciembre de 2009

Cuento: El mago (Cuarta parte)

Una luz resplandeciente rodeó la gran roca, era una luz tan potente que tanto el mago como la niña hada estaba cegados y muy asustados por lo que acontecía.

El mago abrazo a la pequeña protegiéndola, esta a su vez cambo su tamaño y se convirtió en una pequeñísima hadita que no era mas grande que un dedo pulgar y voló a esconderse en uno de los bolsillos del viejo.

La piedra no dejaba de estar iluminada por aquella impresiónate luz dorada que la comenzó a dividir en dos, el mago tapo su rostro y finalmente la piedra se partió a la mitad, dejando en el suelo un cofre de metal con piedras preciosas incrustadas. El mago se levanto del suelo y se restregaba los ojos aun algo cegados por la luz, la pequeña hadita se salió de su bolsillo y recobro su tamaño real, ambos se miraron perplejos y se acercaron lentamente al cofre.

El mago lo tomo en sus manos y comenzó a ver la delicadeza de sus trazos y adornos

* -“parece hecho a mano por el mas fino de los herreros”- dijo el mago, -“pero… ¿Qué tendrá dentro?

La cerradura tenia la forma de un trébol de 4 hojas, era una llave algo extraña y única.

* -“en ese cofre precioso dentro algo hay, tenemos que buscar la llave, y algún tesoro o secreto liberar”, dijo la niña

* -“si alguna cosa hay dentro de eso estoy seguro”, dijo el mago mientras pegaba su oreja al cofre.

El mago guardo el cofre en sus costal y siguieron caminando, durante el camino el estomago del pobre hombre comenzó a rugir, era evidente, el hambre apareció.

* -“consígueme unas piedras lisas del buen tamaño voy a hacer sopa”, le dijo a la niña

La pequeña consiguió unas piedras ovaladas lisas y limpias para la sopa del mago, este las tomo y las puso en una olla oscura y algo vieja, con un chasquido de sus huesudos dedos brotó agua que cayó a la olla y puso las piedras dentro, de su costal saco algunos girasoles y los puso dentro también. Volvió a chasquear sus dedos y una fogata de buen tamaño se puso debajo de la olla que comenzó a flotar justo encima de la llama.

Ambos, el mago y la niña, se sentaron cerca del fuego, al mago saco el cofre de nuevo para observarlo, vio las joyas finamente incrustadas dándole adorno a unas bellas flores talladas en el mismo metal, eran rubíes, esmeraldas y zafiros unas tan grandes como una moneda de plata y otras tan pequeñas como un grano de arroz.

* -“la llave es algo extraña, nunca había visto una cerradura así, y el único que tiene la llave fue quien lo escondió en la roca”, exclamó el mago.

El viejo se acerco a la olla y vio que su sopa estaba casi lista, de su bolsa saco un salero y le echó un poco de sal, del aire tomo una cucharilla de madera y probó aquel caldo.

* -“esta mas que lista, comamos”, dijo el mago muerto de hambre

Tronó sus dedos y aparecieron dos platos, un mantel y cucharas sobre el pasto, volvió a tronar sus dedos y la misma olla sirvió en cada plato una porción de aquella sopa de piedras.

Ambos comieron aquel delicioso y barato platillo a la luz del atardecer, al acabar de cenar se disponían a dormir plácidamente cuando de pronto; escucharon el sonido de dos trompetas de un carro de la realeza, ambos, el viejo y la niña se pusieron de pie rápidamente.

* -“volaré alto para poder ver que acontece y a que se debe ese sonido, así veremos si corremos algún peligro”, dijo en voz baja la niña hada.

La niña tomó altura sobre la copa de los robles más altos y observó hasta donde llego su vista; vio un carruaje negro enchapado con metal, conducido por dos grandes lagartos y su cochero era un duende viejo con una mala cara.

* -“huyamos, corramos, debemos escapar, se acerca Maleus el mago del mal, el encerró a mi maestra y se apodero del lugar”, grito la niña desde lo alto.

Los dos corrieron a esconderse entre unos arbustos de moras silvestres, y vieron pasar aquel carro y oler el asqueroso aliento de las dos bestias que lo conducían.

* -“¡Maleus! , así que el fue quien se adueño del bosque”. Dijo el mago asombrado

Continuara…

By… KimFruFe

domingo, 15 de noviembre de 2009

Cuento: El mago (tercera parte)

Decido a responder su duda, partió hacia el interior del bosque, camino al arrollo, durante su trayecto le pareció escuchar una voz traída por el viento, ondulante; el mago no entendía lo que la voz le susurraba pero cada paso que daba la voz sonaba más fuerte y mas cercana a el.


Las palabras fueron cada vez mas claras, una voz de una infante, acariciaba su oído cantando lo siguiente: “corre mago, corre a mi, que en el arrollo hay un querubín”. El hombre ya cansado no paraba de seguir esa tan hermosa voz, atentamente escuchaba cada palabra de ese cántico que cada vez se iba extendiendo más.

  • -“Corre mago, corre a mi, que en el arrollo hay un querubín, corre mago, corre ya, que el día acabará”.

Durante todo el trayecto, esa voz acompaño al mago, lo dirigía por el camino correcto hacia el arrollo del bosque. Al llegar a aquel pacifico y bello lugar con aguas cristalinas y flores doradas, vio la figura de una hermosa hada reflejada en el agua, pero no la veía en tierra, en carne y hueso.

El hermoso reflejo del Hada exclamó: -“Le agradezco que haya respondido a mi auxilio, soy el Hada guardiana del bosque y he sido encerrada en las aguas del arrollo, siendo un reflejo hace tiempo ya… solo tu puedes liberarme”.

  • -“¿como podría yo ayudarte?, mi magia ha perdido su encanto, sin una pizca de felicidad no puedo hacer las maravillas que podía realizar antes”, dijo el mago con lágrimas en los ojos.

El hada miro al mago y con una sonrisa extendió su mano y una bella hada pequeña salió entre los arbustos, la niña reía dulcemente, y su forma de hablar eran cánticos que parecían provenientes de los mismos ángeles.

  • “ella es mi aprendiz, ella te ha buscando por todas partes, te guió hacia aquí con su canto y se presento hacia ti como el anciano mendigo en el pozo del pueblo”, dijo el hada con una sonrisa en su rostro.

El viejo mago aun atónito, seco sus lágrimas, se acerco a la imagen en el arrollo, se arrodillo para quedar frente a ella, tocó el agua suavemente con sus dedos, miro al hada a los ojos y le dijo con voz gentil: “Dime como puedo ayudarte, por ti lo haré”

El hada movió su mano y un remolino se formo en las tranquilas aguas del arrollo, y una imagen apareció entre ellas, era una flor de plata, plantada en lo alto de una montaña nevada que a pensar del frío y el ambiente árido la flor no estaba marchita.-“Tienes que traerme esa flor” dijo el hada, -“con ella y unas palabras mágicas quedare libre”.

El mago reconoció el lugar, sabia que estaba muy lejos a muchos días de distancia, pero estaba decidido; iba a ayudarla.

El mago partió del arrollo rumbo a su casa, con el fin de alistarse para tal hazaña, entro como un rayo, tomo un costal viejo y sucio, lo lleno con alimento, tomo unos frascos con pócimas mágicas, cuerno de rinoceronte azul para el cansancio, barbas de duende de oro, para iluminar lugares oscuros y un poco de pétalos de girasoles de campos del norte, para darle sabor a la sopa de piedras que el cocinaba.

Tomo todas sus cosas y se fue por el camino que recordaba para llegar a la montaña donde se encontraba la flor de plata, mientas emprendía su camino, sentía que alguien o algo seguía sus pasos, pero al voltear solo el silencio y el viento entre las ramas de los robles mas viejos y altos lo seguían. Siguió su camino pensando en como iba a poder llegar tan lejos si solo era un viejo mago triste y solo, cuyos poderes no podía hacerlo feliz; en eso un dulce cántico llego a sus oídos: -“ llegaras, llegaras y a mi maestra liberaras, la felicidad será eterna y nada os detendrá”.

El mago asombrado volteo y vio a la hermosa hadita, la que cantaba dulcemente y su risa era de ángel: -“ ¿que haces aquí pequeña?” – Pregunto el mago a baja voz, -“vine a seguirte vine a ayudarte, pues mi tarea es esa, ir y buscarte”, -“yo te guiare por el buen sendero y algunos de los peligros los defenderé con esmero, tu felicidad será eterna si el Hada del bosque al fin el arrollo la libera”, dijo la pequeña hada con su mirada y voz celestial.

Ambos siguieron caminando y la hermosa hadita no dejaba de cantar, eso hacia que el mago dejara de pensar en sus miedos y tuviera esperanza.

  • -“¿puedes cambiar tu forma física entonces pequeña?”, pregunto el viejo recordando al mendigo en el pueblo, -“bien me enseño mi maestra, bien que me enseño, pero cambiar mi forma, es algo que dentro de mi surgió”, dijo la niña riéndose pícaramente.

Muy cansado el mago decidió sentarse en una gran piedra que en su camino apareció, saco un pañuelo que guardaba, lo extendió y seco su frente, sin darse cuenta que unos polvos mágicos dorados cayeron del pañuelo sobre la piedra en que se había sentado a descansar sus flacas piernas, de pronto, la gran piedra comenzó a moverse, mago se tiro al suelo sin saber que provocaba que una cosa inerte se moviera y sus ojos quedaron atónitos con lo que vio….

Continuara…

by: KimFruFe

sábado, 5 de septiembre de 2009

Cuento: El mago (Segunda Parte)

El mago corrió a su casa, descolgó el espejo que tenia en su pared y lo puso en frente suyo, tomó unas rosas del campo, agua de manantial, esencia de la belleza de un siervo y por ultimo, unas lagrimas de la diosa afrodita que tenia guardadas con el mas gran cuidado. Mezclo todo muy rápido y lo bebió directamente del tazón, espero unos segundos y pooofff! la habitación se lleno de destellos, rayos y humo y una imagen se comenzó a reflejar en el espejo, no la del mago, si no la de un guapo y apuesto caballero, con ropa tan fina como la del rey mismo, un perfil griego y una sonrisa de perla capaz de deslumbrar a cualquier príncipe del mundo.

Su disfraz era perfecto, no solo para enamorar a su hermosa felicidad, si no para impresionar a quien lo viera.

De la nada apareció a un caballo, con montura de oro y crin tan suave como la seda, y se fue al pueblo en búsqueda de su amor. Llegando al pueblo, todos se quedaron atónitos por ver tanta belleza y galantes junta, en eso él exclamó: -“busco a la campesina que viene al pozo, la de cabellos de oro y labios de rubí”. Nadie conocía a la muchacha, no sabían de quien se tratara, algunos pensaban que era una princesa extraviada, o simplemente una locura del nuevo caballero, pero nadie en el pueblo había visto antes una mujer así.

El mago busco por horas, haciendo la misma pregunta a quien se le atravesara en el camino, pero nada, ni un rastro de ella. El mago, ahora caballero, se sentó en aquel pozo, cansado y decepcionado de el mismo, y cuando estaba a punto de irse, una voz temblorosa y vieja le dijo:

  • -“ve a la colina, ahí esta la mujer que buscas, mas no la que deseas, oh gran mago del bosque”, la voz provenía de un anciano encorvado, con ropas sucias y un solo diente en su ya malgastada boca, quien con una sonrisa se alejo y siguió su rumbo.

El mago no se explicaba como el anciano lo había reconocido, pero emprendió su búsqueda a todo galope hacia la colina, a su llegada vio una vieja casa, con humo en la chimenea, bajó de su caballo y toco la puerta, tomó pose de noble, para dar una buena impresión a su amada.

La puerta se abrió lentamente, el corazón del pobre hombre se quería salir, pero oh sorpresa, cuando una dama algo mayor con cabellos de plata, baja estatura y contextura gruesa salió a su encuentro, el mago aun con su pose de noble exclamó:

  • “- Busco a su hija, quiero desposarla”

La señora se rio enérgica y dijo: -“la única dama aquí soy yo señor…. Amenos que busque a una joven rubia, delgada y con ojos mas azules que el cielo mismo”, -“si es ella, mi corazón la reclama” dijo el mago emocionado.

  • -“pues me temo mucho que se haya enamorado de alguien que no existe señor caballero”, dijo la dama con ojos de orgullo, la decepción del mago fue evidente –“oh, lamento oír eso, siempre supe que mi felicidad nunca llegaría”.

  • -“Aunque estoy segura que si vio a la joven rubia, aunque ella, realmente no existe...”, dijo la mujer con tono de misterio.


El mago no dijo ni una sola palabra, pero su cara de confusión lo dijo todo; la mujer le explico lo siguiente: -“soy una bruja muy poderosa y a la vez muy bromista y me gusta engañar a la gente común, ese día en el pueblo, decidí disfrazarme de una hermosa muchacha, para conquistar las miradas de algunos, y creo que pesque un pez gordo”, dijo esto mientras reía a mas no poder.

  • “-¡Señora mía!” – Dijo el mago, -“yo también estoy disfrazado” y una nube de polvo cósmico invadió el lugar, y la figura del mago viejo, flaco y una gran barba, apareció justo en frente de la bruja. El mago se dio media vuelta y se fue del lugar, decepcionado, mas triste de lo común, iba por el camino maldiciendo su desdicha.

Llego a su casa en el bosque, se sentó en su mecedora de madera fina y al momento cayo profundamente dormido.
Al despertar, camino hasta su mesa y vio una nota arrollada con un listón azul, su asombro fue tal que rápidamente abrió el mensaje, y leyó lo siguiente: “lo espero en el arrollo del bosque, cuando se ponga el sol…”; el mago intrigado espero el crepúsculo, listo para ir en respuesta de ese mensaje.

Continuara…

By.. KimFruFe

jueves, 3 de septiembre de 2009

Cuento: El mago (Primera parte)

Cierto tiempo atrás, un mago flaco con una gran barba, mezclaba pócimas secretas, con el fin de buscar el secreto de la felicidad eterna, mezclo néctar de risas de niños, risos de oro de doncellas de reinos lejanos, un trozo de arcoíris de un día de abril, lagrimas de alegría de un rey bonachón que reía al ver al bufón de la corte, rosas azules y fresas silvestres para darle buen sabor; lo mezclaba todo y con unas palabras mágicas la pócima estaba lista, -“funcionará esta vez!!” , afirmó el mago.

Tomó una copa de plata, la llenó hasta el borde, tomaba sorbo a sorbo con la fe de que funcionara, pero nada, no dejaba de sentir esa amargura de alma y esas ganas inevitables de llorar.

Las lágrimas brotaban de sus ojos grises, y una rabia implacable le invadió,

  • -“¿Porque no puedo ser feliz?, ¿Qué me hace falta?, con solo un chasquido de mis dedos obtengo lo que quiero, pero no lo que más deseo, ser feliz”, reclamaba el mago con voz de trueno.

Después de llorar toda la noche, cayó rendido en los pies de su mesa, dormido por el cansancio de sus ojos irritados por el llanto. Al amanecer, se levanto exhausto, abrió las ventanas de su hogar, y se dispuso en marcha para buscar nuevos ingredientes para su elixir mágico.


Llego a un aldea pequeña del norte, ahí observo las ovejas trasquiladas, las lecheras rumbo a entregar sus pedidos, era una mañana tranquila y común para el mago.
De pronto, como si el paisaje y el tiempo se detuvieran, apareció una imagen nítida y pura, de una campesina, con cabellos dorados y largos, con ojos cual cielo, y labios carnosos y tan frescos como una frutilla del bosque, los ojos del mago se iluminaron con aquella estampa tan sublime como la magia misma.


El mago no reacciono ni con los gritos del panadero ofreciendo sus panes, ni por el ladrido de un perro a su lado, su mirada estaba sola en aquella mujer que atravesaba el pueblo y se dirigía al pozo a sacar agua fresca.


En ese momento, un caballero con un caballo blanco llego al pueblo y desvió toda mirada, incluso la del mago, y al volver a buscar a su bella aparición, esta se había esfumado, como si solo hubiese sido un espejismo de su ya aturdida mente.
Busco en cada casa, en cada rincón, pero no encontró rastros de esa doncella que le dio un solo momento de felicidad.


  • -Ella es, ella, la única cosa que me hará feliz, ella”, pensó el mago con una gran sonrisa. Regreso a su casa, con una esperanza viva, pero el miedo lo invadió, -“¿y si ya esta desposada?, ¿o fue solo algo que yo imaginé y ella nunca existió?, debo encontrarla…”, dijo el mago viendo al horizonte.

Continuara….


By.. KimFruFe

Mi soledad...mi compañera

Mi soledad, mi compañera,
la que me consuela cuando suelo dudar,

la que me azota y la que me quiebra
la que me hace morir y aprender a llorar.


Mi nostalgia, mi susurro,
mi forma de aprender a olvidar
no me dejes nunca compañera
o mas sola en mi lecho voy a estar.


Soledad marchita, soledad humana

dejame soñar que no es verdad,

que aun el me quiere
que aun me anhela
y no me recuerdes que debo olvidar.


By: KimFruFe

miércoles, 2 de septiembre de 2009

¿Sera para siempre?

Un amanecer nuevo sin ti, es difícil despertar, buscarte y no hallarte, verte llegar y al instante te esfumas, tenerte en mi mente, en mis palabras y en mi alma.

Obsesión? Quizás, por que dependo de tu voz, de tus palabras, de tu fe, de tu locura, de tu sensatez.

No tengo vida sin tu luz, sin tu presencia, solo lluvia y truenos veo caer por mi ventana… el frio me invade, quiero morir.

Te veo llegar en mi mente, cruzas la habitación, me abrazas por mi espalda y te siento en mi piel, tus labios en mi cuello y tus manos entre las mías y un”te amo” sale de ti como un susurro que el viento trajo de muy lejos, al fin despierto y tu egoísta te vas, te esfumas, mi cuerpo se quiebra y dejo de ser.

Será para siempre? Mañana vendrás? Que hago sin ti? solo me pregunto en mi soledad esperando que tu las respondas.

Corre hacia mi amor mío!! No esperes a que me apague, ven dame lo que me quitaste, déjame amarte y encontrarte como antes…

Será para siempre? Mañana vendrás? Que hago sin ti?

KimFruFe


 
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